Llegó el día en que los de Google se dieron cuenta del comportamiento de los “abusones”, y decidieron que no era de recibo que el usuario buscara una cosa y le apareciera otra. Por lo tanto, en 2009 Google anunció que la etiqueta Keywords no volvería a ser tenida en cuenta por el robot de búsqueda. A partir de ese año, las palabras clave debían colocarse de otra forma dentro de un sitio web, repartidas de forma estratégica para destacarlas de cara al buscador. Son varios los sitios de una página en los que conviene situarlas; los que más cuentan para Google son los siguientes:
La etiqueta Title.- Es el título que aparece en color azul cuando buscamos algo. La etiqueta Description.- Es la breve descripción, un par de líneas, que vemos debajo del título azul. Según Google, la descripción debe estar muy cuidada, y debemos prestarle una gran atención, ya que es lo que puede animar al usuario a pulsar en nuestro enlace; nos dicen que ahí las palabras clave no cuentan para el posicionamiento SEO, aunque hay muchas discusiones al respecto. La etiqueta H1.- Es un código html que señala un titular dentro de la página. Etiquetas H2, H3 y sucesivas.- Códigos html que indican subtítulos. No conviene abusar de nuestras keywords; en estos subtítulos podemos usar sinónimos o términos relacionados. El contenido.- Famosa es la frase “El contenido es el Rey”. La regla de Google es alcanzar un mínimo de 300 palabras en cada artículo o página que queramos destacar, y en ese texto también incluimos nuestras keywords. Cumpliendo estas normas ya tenemos bastante garantizado uno de los factores que más influyen en el posicionamiento.