No nos debemos confundir, no es que no quiera dar cifras concretas, ojalá pudiera, eso significaría que estoy en situación de poder asegurar que cada mes ganaba X, Y o Z. Pero no se está en una profesión financiera por cuestiones únicamente de tener un sueldo, sino de ganarlo en base a la dedicación, a los resultados y a un largo etcétera de variantes que me impiden a mí y a cualquiera que trabaje o haya trabajado en el mundo de las finanzas dar una respuesta concreta a esta pregunta.
Lo que sí que existen respuestas y muy concretas es, por qué invertir y cuánto invertir:
¿Por qué invertir?
La razón principal es por ver crecer nuestro dinero y por no mantenerlo inerte en una cuenta que, por mucho que se llame “de ahorro” y nos aseguren que va a estar ahí siempre disponible, no tenemos todo el control sobre ella. Sobre esto hay varios ejemplos, ya que se han caído bancos, gobiernos, economías, Cajas de Ahorro, etc, llevándose consigo los ahorros seguros de la gente. Así que partamos de la base que la seguridad financiera no existe, y para muestra solo falta un botón.
Si aún dudamos de por qué debemos “mover” nuestro dinero sólo tenemos que hacer un simple ejercicio de imaginación. Imaginemos que, en vez de ganar mes a mes nuestro sueldo, nos lo dan todo, sin tener más ingresos hasta nuestra jubilación a los 67 años.
Esto significa que, aunque nos encontraremos con una cuenta muy abultada de inicio, veremos poco a poco cómo durante años y años (40 años de media) bajan nuestros ahorros. ¿No sería conveniente acudir a acciones que lo hagan crecer?, ¿no es igual de arriesgado, o incluso menos, invertir que “no hacer nada”?
Esta situación, por surrealista que nos parezca, nos ocurre cada mes: recibimos ingresos que, de una forma u otra, se volatilizan sin que hagamos nada al respecto. Aunque tengamos la sensación de lo contrario, cada mes estamos reduciendo nuestra capacidad económica haciéndola depender únicamente de un sueldo. ¿Aún dudas de la importancia de invertir tu dinero?
¿Cuánto invertir?
Tal como ya he tenido la ocasión de indicar, todo depende de nuestros ingresos, nuestras cargas, deudas, etc. Pero siempre debemos invertir con la seguridad de que esa inversión no comprometa al resto de gastos que tenemos que soportar cada mes.
Pongamos por ejemplo que percibimos mensualmente limpios 2.000 euros y tenemos en cuenta de ahorro otros 20.000. Cada mes se nos van en gastos fijos (hipotecas, facturas, etc.) unos 700 euros.
Con estas cifras, debemos invertir teniendo en cuenta que, sí o sí, cada mes debemos contar pase lo que pase con 700 euros, lo cual nos deja un margen de 1.300 euros mensuales que, obviamente no todo puede ir a la inversión. ¿Cuánto destinamos entonces de estos 1.300 euros? Pues el margen que nos permita mantener nuestro nivel de vida y destinar un pequeño porcentaje para el ahorro, ¿cuánto es esto? Variará del grado de seguridad financiera y de la estrategia que queramos mantener.
Si queremos ser conservadores, podemos tomar de esos 20.000 ahorrados una cantidad que aun así nos deje fondos para mantener ese colchón financiero y contar con un porcentaje fijo mensual. Si queremos arriesgar un poco más, podemos calcular hasta qué cantidad nos serviría para tener un margen por si nos quedáramos sin ingresos mensuales, poder afrontar los gastos fijos, y hacerla crecer.
Insisto, cada caso personal requerirá una cifra mayor o menor. Más allá que no realizar una inversión inicial menor de 1000 euros no me atrevería a indicar cuánto invertir ni creo que nadie debería indicarlo sin saber las circunstancias que rodean a cada inversión.
En definitiva, la clave para ganar dinero y contar con el dinero necesario para invertir inteligentemente es la asesoría, conocer nuestras limitaciones y la planificación. Hoy en día tenemos una gran fuente de información on line, tanto en páginas webs, como en vídeos, y manuales, libros, etc. También lo que nunca falla es ver gente que ha invertido en lo mismo para ver cómo le ha ido. Eso nos abrirá la cabeza y el panorama para saber a que atenernos, y cuáles son nuestros riesgos. Mas allá de todo esto, soy un convencido de que hay que invertir en cosas que a uno le gusten, que le atraigan de una forma y otra, porque solo así tendrá el driver para poder investigar y hacerle el seguimiento adecuado a su inversión. Sólo así podremos crear el ecosistema necesario para una inversión acertada (ya que no quiero hablar de la seguridad, porque no creo en ella en este mundo de inversiones – que no abarca solo las inversiones, sino también los ahorros, que es una forma de inversión).
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